monologodelsolo:
Ya no tengo tu voz saliendo
debajo de mi boca; ya no tropiezo
con tus tristes zapatos en las mañanas;
ya solo yo, yo solamente y solitario
en los almuerzos y en el hambre,
visitante extranjero de costumbres
que se me habían ido como una
edad, yo, yo nuevamente familiar y ajeno.
(via soymuchasmujeres)